Es imposible ciertamente, restaurar espontáneamente la disciplina conyugal que conocía la iglesia naciente.
-El Hombre y la mujer en el matrimonio
La antropología de las escrituras no es filosófica, sino histórica, La diferenciación sexual desempeña un papel esencial entre estas especificaciones antropológicas, pues la sexualidad es, según la enseñanza bíblica, una parte constitutiva del hombre.
Pablo se esfuerza en calmar la fiebre escatológica de los corintios el quiere en la medida que sea posible evitar que la fe cristiana ocasione desordenes y trastornos, quiere que los posibles cambios que ocurran sean por la obediencia a las indicaciones del Señor.
La cuestión, incluso a los ojos de los exaltados corintios, no es, pues, saber si vale mas, moralmente, estar casado que estar soltero, sino si el matrimonio como tal no ha acabado realmente.
El matrimonio ya no es la única manera para el ser humano de salir de la soledad, la solead del primer Adán, ya no existe. El matrimonio ya no es pues el único destino de todo hombre y de toda mujer. Para poner fin a su soledad se abren, así, ante el cristiano dos caminos: el consentimiento al celibato como forma de servicio social a la iglesia, y el matrimonio, no se podrá hacer nunca del celibato una orden apremiante, ni un estado que haga implícitamente despreciable el matrimonio. Una iglesia expuesta a peligro de tener un cuerpo de célibes, estando libre de todo lazo humano, pueden sustituir a los cristianos casados =, y cubrirlos, como un escudo cubre un cuerpo, atrayendo sobre si los dardos del enemigo.
-La constitución del matrimonio
“Que el hombre no separe lo que Dios ha unido” No hay ninguna vergüenza en desear casarse, pues este deseo es un llamamiento legitimo que Dios escucha, y que incluso, suscita. Todo verdadero matrimonio, es contraído a la luz del Isch y la Ischa, por la activa voluntad de Dios, quien trae la esposa al esposo para que el no la tome, sino que la reciba de su mano. El matrimonio es, pues una forma de obediencia cristiana, de sumisión a la voluntad de Dios.
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